Querido amigo,
Me apena saber cuánto ha pasado desde mi ultima entrada. Soy un completo desastre, lo sé. Cuando empece a escribirte supuse que se me haría pan comido mantener esta rutina, pero por lo visto no ha sido así.
De todas formas: Cuánto ha pasado! ¿Cómo estas? Espero que bien, mucho mejor que yo, por lo menos. Qué es de tu vida. Mi vida sigue siendo un remolino de cosas, buenas y malas, pero... ¿no es así la de todo el mundo?
Ha pasado un montón desde la ultima vez que te escribir, y hay tantas cosas que han cambiado (incluida yo misma). Es decir, sigo siendo la misma de siempre, con ídolos, problemas de autoestima, llevándolo todo hasta alcanzar un extremo hiper dramático. Pero he cambiado, en algunos otros aspectos. O quizá tan solo los he mejorado.
Para que sepas estoy en mi segundo año de la facultad, estudiando Diseño Gráfico, y no podría pedir más. El año pasado fue el mejor de mi vida, porque no encuentro nada que reprochar (excepto una cosa, pero eso es cosa de Dios y el destino). Sin embargo, este año no esta siendo como esperaba que fuera. Sí, me esta yendo bien en la facultad, aunque no tanto como me gustaría. Sí, tengo unas amigas increíbles allí dentro y que están siempre. Sí, sigo hablándome con Florencia, porque no podría jamás dejar de hacerlo. Pero, al mismo tiempo, mientras cosas fenomenales me suceden, luego siempre esta la caída. Esta semana esta siendo de esa forma. Y aún así, estoy tratando de no quejarme demasiado, porque sé que soy afortunada de tener la vida que tengo.
Y hablando de la vida, no se si te acuerdas de esas veces que deseaba irme a algún lugar lejano. Bueno, la cuestión es que esas ganas vienen y van. No creo que tenga algun problema, por supuesto que no. Creo que estoy sana, o me gustaría creerlo. Simplemente creo que es algo normal: sentirse asfixiada por todas las cosas que pasan y querer escaparse. Supongo que todos nos sentimos así de vez en cuando. Pero a veces no solo se trata de eso, de alejarse a cierto lugar por X cantidad de tiempo. Hay veces en que no le doy el valor que debería a mi vida. Me acuerdo de mí misma, cruzando la calle mal a propósito, probando mi suerte, un par de años atrás. Y me veo a mí misma haciendo lo mismo de vez en cuando. No me quiero morir. La muerte no es algo a lo que le tenga miedo, de todas formas. Pero a veces no me gustaría irme sin haber realizado todas las cosas que siempre quise y soñé. Me gustaría dejar de cruzar mal la calle, o dejar de tocar las perillas de la luz con las manos mojadas para ver si es verdad que es posible electrocutarse de esa forma. Muchas veces no me entiendo. Pero la mayoría de las veces sé lo que quiero, y quiero vivir. Quiero despertarme cada mañana, incluso si no consigo más de cinco horas de sueño, e ir a la facultad a aprender. Quiero seguir haciendo las cosas que más amo y seguir viendo a las personas que más quiero. Quiero cantar tanto como pueda y explorar el mundo, sin dejar rincón sin conocer.
Quiero vivir, de enserio.
Y me siento tan afortunada de sentir eso, porque es algo que años atrás no sentía tanto entusiasmo de hacer, y tú -más que nadie- eres consciente de ello.
Un montón de cosas están sucediendo en mi familia, pero vamos a sobrevivir. Eso espero.
Quiero que sepas, además, que creo (y esto, por favor, tómalo con pinzas) que me estoy enamorando nuevamente. Estoy llevándolo con calma, a mí manera, pero con calma. Le decimos Will. Es de la facultad, tiene ojos verdes-azules, y me saca una cabeza. Es un año mayor que yo y viene a mi curso. Es un desastre porque muchas veces le agarra la locura, en un buen sentido, obvio. Pero aún así me agrada, y me logra sacar sonrisas cuando estoy teniendo un día gris. No hablamos demasiado, pero recién comenzamos a hacerlo.
A principio de año intente ser vegetariana, pero me duro solo un par de meses. Mamá me dijo que lo dejara para cuando viviera sola, porque se complicaba en la cocina, y estaba preocupada de que perdiera vitaminas. A lo cual acepte, y ahora tengo muchas ganas de volver a eso porque no me llevo tan bien con la carne.
Extraño tomarme mi tiempo para meditar. Ella Grace Denton me esta ayudando mucho con este tipo de cosas: concentrarme conmigo misma y el universo que me rodea. Sin embargo, conociéndome como soy, me cuesta muchísimo.
Qué más da.
Estoy segura de que hay muchísimo más por contar, pero por el momento no se me ocurre ninguna. Salvo que tengo que irme a preparar entregas para la facultad porque voy atrasada.
Espero que estés bien, y espero que mis días mejoren pronto porque esta semana esta siendo terriblemente fea.
Con mucho amor.
Hasta la próxima.